Solo imagina que: tu tienes a tu novio de quién estás muy enamorada, pasean juntos, se divierten, van al cine, se llaman diario, en fin todas esas cosas de enamorados. Por azares del destino un día tus padres te llevan a vivir a otra ciudad, digamos que por ejemplo tu papá consiguió otro trabajo y piensa que les va a ir mejor en otro lugar, así que sin más se van.

Lógicamente tú no estás de acuerdo, pero no te queda de otra, así que hablas con tu novio y juntos deciden seguir con su noviazgo, hablarse todos los días, escribirse y verse cada vez que haya oportunidad.

Desde el primer día todo bien y aunque se extrañan, se llaman, se mandan mensajes, audios, stickers, todas esas cosas de enamorados.

Pasado el tiempo, un día tu te ganas dos cupones para unos helados, así que piensas en tu novio y decides enviarle uno ya que se pueden imprimir y presentarse en la neveria más cercana, no puedes esperar para usarlos porque tienen fecha de caducidad, y tú lo verás pasada esa fecha.

Sabiendo que es un gran regalo pues es muy delicioso, además caro que el no podría pagar, te agradece, te dice cuanto te quiere y decide ir a la neveria a disfrutar de su helado.

Tu sabes que en esa neveria, está una niña que quiere con tu novio, pero tú confías en el, así que piensas que no habrá problema. 

 El canjea su ticket y obtiene su helado, se aparta de ese lugar y se sienta a disfrutar de su helado, el sabe que no puede ir más lejos porque sino se le derrite, pues el calor está a todo lo que da. 

En eso llega la niña que quiere con el y le pide un poco de helado, el cómo chico comprometido con su novia le dice que no y le pide que se retire. Ella no se da por vencida e insiste. Tu novio siente la presión de la gente y no le queda de otra más que invitarla, lógicamente el se siente muy incómodo pero como buena persona no puede decir que no, además la conoce desde muy pequeña.

Regresa a su casa un poco apenado sin saber que hacer o decir.

Así que decide contarte todo lo que pasó porque se siente incómodo y no quiere herirte o traicionarte. Pero te dice que realmente no tenía de otra y tú le crees, pues sabes que son familias con amistad de muchos años.

Pasa el tiempo y ustedes continúan con su noviazgo, se han visto varias veces y confías en el.

Un día nuevamente te ganas un par de tickets para canjearlos por helado. Y no sabes que hacer. 

¿Y tú qué harías? Sabiendo que ese helado es muy delicioso, muy caro y sabes que tu novio nunca se lo va a poder comprar.

La vida está llena de paradojas, acciones sin sentido aparente e irracionales para los demás.

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